viernes, 26 de octubre de 2012

ANA BETILDE

Elegancia hablada que a todos embelezaba. Mirada dulce con cierta rectitud.
Quizás es mejor así. Mi recuerdo, la última imagen, la última foto, tu último olor en mi memoria los llevaré conmigo.

Ni siquiera en la ausencia te dejé de querer.
En la palabra no pronunciada estabas.
En la palabra terca e insistente me podías.

Tus testigos de vida seguiremos tratando de mantener esa elegancia hablada.
Hasta las aves verdes de tu enseñanza las dirán.

Fuiste roble, fuiste demasiado roble.
Nada te detuvo a ir cambiando sudor por recompensa.
Fuiste y seguirás siendo TODA TODA DE ORO.

Ana Gabriela Alvarado
07/05/2012

HOY EN TÍ

Y es que desperté sintiendo todo y nada,
como quien se pierde en el prado como una gacela.

Mis ojos te buscaban,
allí, donde solías cuadricularte,
allí, donde solías olvidarte y olerme.

Y mientras navegamos en el alcohol destilado de mis deseos
sigo reciclándote, contando con que en un futuro
te voltees y me mires
con mi lengua aun goteando tu saliva.

Ana Gabriela Alvarado
18/10/2012

DON Y SI ACASO UN POEMA

A veces dudo si le tengo.
Permítame Usted expresarme con mesura, si es que me dejo.
Permítame Usted detener el tiempo en rojo para hervir su sangre.
Que nada me detenga, si al mismo momento de nacer me tatuaron su manera.
Permítame Usted anularme a mí misma en el preciso momento en que más le siento,
para así hacer que el mundo gire.

18/10/2012
Ana Gabriela Alvarado

DADOS

Como quien se lanza esperando a que toque ganar,
así me lanzo yo, cual dados sobre la mesa.

Doblo la apuesta sobre aquello que más quiero
y deseo tanto ver el número exacto de puntos negros que tengo en la mente.
Mis puntos que suman los tuyos y restan los del destino.
Me lanzo sobre la mesa que me hará ganar el juego de la vida.

Ana Gabriela Alvarado
18/10/2012

TRES HERMANAS

Mirándolas desde cerca, teniéndolas tan lejos, las suspiro en demasía.
Mujeres que forjan verdades, que evitan incomodidades, que se acercan a la gloria por el simple hecho de existir.

Tres hermanas de sangre, de lágrimas. Tres hermanas iguales pero con una diferencia abismal.
El molde de donde han salido las resume, aunque de forma cilíndrica,
con un carácter de anís y de flor que quisiéramos se expresaran al mismo tiempo.

Tres hermanas, ejemplo y desacuerdo
que buscan la comodidad del recuadro para no sentirse tan solas.
Comodidad autoimpuesta donde se está tan bien, tan seguro, tan tibio.

Caminan sin parar, sintiéndose libres, amarradas u obligadas.
Caminan sin parar buscando la perfección que por genética se inscribe en sus corazones.
Caminan sabiendo que no pueden dejar de hacerlo por temor a echar raíces en suelo de puro estiércol.
Caminan sin querer hacerlo con el mentón y los deseos por el cielo.

Ana Mery, Gretel y Alejandra
tres hermanas, tres ilusiones, tres deseos de conquistar lo ya perdido.
Un amor tan grande debería estar prohibido,
como prohibido estaría mi esfuerzo si no las tuviera.

Ana Gabriela Alvarado
25/10/2012

SOLEDAD VERDE

Por encima del “te extraño” me quedo,
en conflicto entre el olor a manzana-canela y cera derretida.
Deseaba tanto esta soledad,
tan verde como el té que calentabas una y otra vez.

Ahora que la tengo, la rechazo.
Ahora que me ausento, te recojo entre mis sábanas que por mucho tiempo permanecieron allí.
Ahora, que tus huellas se destiñen poco a poco como queriendo ayudarme a separarte.

En qué momento sacudí la fuerza, nuestra fuerza?
En qué momento se deciden las estupideces?
En qué momento de esta sensación anulada dejaste de estar?

Ignorancia de alejamiento que se agrandaba al mismo tiempo que tu ventana y mi paciencia,
como siguiendo el conflicto, perpetuándolo, aplastándolo,
como queriendo que siga allí, creciendo porque así me hago sentir viva
como queriendo dibujarte con el humo de nuestras velas de futuro,
verdes y galleta; esperanza e ilusión disfrazadas de fastidio.

Mi soledad me ancla a la ansiedad de no tenerte
y mientras mi té, tan verde como tus ojos, se enfría con total intención
espero el sonido que nunca llegará
cuando mis plexos mueren.
 
Ana Gabriela Alvarado
25/10/2012

YA HE ESTADO AQUÍ

Ya he estado aquí,
ya mis latidos han sentido este ritmo antes,
ya me he consumido y he vuelto a emerger desde la silla
con las mismas marcas en mis piernas.
Supongo que todo es cuestión de ver
cómo pasan los segundos delante de mis ojos,
de mis pupilas,
de mis llagas que aprenden del ahora como estilo de vida.
¡Ya he estado aquí y desde aquí continuaré!

Ana Gabriela Alvarado
19/09/2012