en conflicto entre el olor a manzana-canela y cera derretida.
Deseaba tanto esta soledad,
tan verde como el té que calentabas una y otra vez.
Ahora que la tengo, la rechazo.
Ahora que me ausento, te recojo entre mis sábanas que por mucho tiempo
permanecieron allí.Ahora, que tus huellas se destiñen poco a poco como queriendo ayudarme a separarte.
En qué momento sacudí la fuerza, nuestra fuerza?
En qué momento se deciden las estupideces? En qué momento de esta sensación anulada dejaste de estar?
Ignorancia de alejamiento que se agrandaba al mismo tiempo que tu
ventana y mi paciencia,
como siguiendo el conflicto, perpetuándolo, aplastándolo, como queriendo que siga allí, creciendo porque así me hago sentir viva
como queriendo dibujarte con el humo de nuestras velas de futuro,
verdes y galleta; esperanza e ilusión disfrazadas de fastidio.
Mi soledad me ancla a la ansiedad de no tenerte
y mientras mi té, tan verde como tus ojos, se enfría con total
intenciónespero el sonido que nunca llegará
cuando mis plexos mueren.
No hay comentarios:
Publicar un comentario