como quien se pierde en el prado como una gacela.
Mis ojos te buscaban,
allí, donde solías cuadricularte,
allí, donde solías olvidarte y olerme.
Y mientras navegamos en el alcohol destilado de mis deseos
sigo reciclándote, contando con que en un futuro
te voltees y me mires
con mi lengua aun goteando tu saliva.
Ana Gabriela Alvarado
18/10/2012
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